Fenómeno El Niño: obligaciones del empleador en SST

Fenómeno El Niño: obligaciones del empleador en SST

Prepara tu empresa para el fenómeno El Niño: actualiza el IPERC, activa el plan de emergencia, protege al personal de campo y define qué hacer si debes parar.


Respuesta breve: ante el fenómeno El Niño, el empleador debe actualizar su matriz IPERC con los riesgos de lluvias, inundaciones, huaicos y calor extremo, revisar el plan de emergencia y hacer simulacros, reunir al comité de SST, proteger al personal que trabaja a la intemperie, planificar el traslado de los trabajadores y comunicar con claridad las decisiones. Si la operación debe detenerse, hay que evaluar las medidas laborales disponibles antes de actuar.

El Estado ya se está moviendo. SUNAFIL anunció sesiones técnicas en el norte del país sobre gestión de riesgos ocupacionales frente a El Niño (El Peruano). Además, según Perú21 (27 de octubre de 2026), el Congreso devolvió S/ 303 millones al Tesoro, de los cuales S/ 33.6 millones ya se transfirieron para la emergencia, y el crédito suplementario del Ejecutivo incluye la respuesta a este fenómeno. Para una empresa, la lectura es práctica: conviene prepararse ahora, antes de que lleguen las lluvias.

Qué exige la normativa de SST ante un evento climático

La Ley 29783 (Ley de Seguridad y Salud en el Trabajo) y su reglamento, el D.S. 005-2012-TR, obligan al empleador a garantizar un ambiente de trabajo seguro, identificar peligros, evaluar riesgos y aplicar medidas de control. Un evento climático extremo es un peligro más que debe entrar en ese sistema. Si necesitas repasar el marco general, revisa la guía de obligaciones de seguridad y salud en el trabajo.

La idea central es que no se trata de un trámite aparte: es la gestión de riesgos de siempre, aplicada a un escenario que puede agravar condiciones de trabajo, acceso y traslado.

1. Actualiza el IPERC con los escenarios de El Niño

Tu matriz de identificación de peligros, evaluación de riesgos y controles (IPERC) debe reflejar el nuevo contexto. Entre los peligros a considerar:

  • Lluvias intensas, inundaciones, huaicos y deslizamientos que afecten el centro de trabajo o sus accesos.
  • Calor extremo y exposición prolongada al sol en labores a la intemperie.
  • Cortes de energía, agua o comunicaciones.
  • Riesgo eléctrico por humedad en instalaciones y equipos.
  • Superficies resbaladizas, caída de objetos y daños estructurales.
  • Mayor exposición a enfermedades asociadas a aguas estancadas o vectores.

Documenta quién revisó cada cambio, con qué fecha y qué control se aplicó. En la guía sobre actualización del IPERC y control de cambios encontrarás cómo dejar trazabilidad.

2. Revisa el plan de emergencia y practica con simulacros

Un plan que nadie ha probado es una intención, no una respuesta. Verifica:

  1. Rutas de evacuación y zonas seguras vigentes, considerando posibles inundaciones.
  2. Brigadas con integrantes definidos y capacitados.
  3. Equipos de emergencia, botiquines y linternas revisados.
  4. Un directorio actualizado de contactos de emergencia y autoridades locales.
  5. Un punto de reunión alternativo si el principal queda inutilizable.

Programa al menos un simulacro con escenario de lluvia o inundación y registra hallazgos y acciones correctivas. Te servirá la guía de simulacros de emergencia: evidencias y plan de mejora.

3. Involucra al comité de SST

El comité de seguridad y salud en el trabajo (o el supervisor, según el tamaño de la empresa) participa en la identificación de riesgos y en la revisión de medidas. Convócalo de manera extraordinaria si hace falta, deja acta de los acuerdos y asigna responsables y plazos. Repasa las obligaciones del comité de SST para no dejar vacíos de funcionamiento.

4. Protege al personal de campo y de trabajo a la intemperie

Es el grupo más expuesto. Considera, según tu actividad:

  • Calor: pausas de hidratación, sombra, horarios ajustados y vigilancia de signos de agotamiento.
  • Lluvia: ropa y calzado adecuados, suspensión de tareas en altura o con riesgo eléctrico cuando las condiciones no sean seguras.
  • Inundaciones: prohibir el ingreso a zonas anegadas y definir quién decide detener una tarea.
  • Capacitación: instrucciones breves y documentadas antes de cada jornada de riesgo.

Anota las capacitaciones en un registro de capacitación SST con evidencia, porque lo que no se registra es difícil de demostrar ante una inspección.

5. Traslado del personal

El riesgo no empieza en la puerta de la empresa. Si las vías pueden quedar bloqueadas, define con anticipación:

  • Rutas alternas y horarios de ingreso y salida flexibles.
  • Criterios para no exigir el traslado cuando exista peligro evidente.
  • Un canal para que el personal reporte su situación y su ubicación.
  • Coordinación del transporte, si la empresa lo provee.

6. El trabajo remoto como alternativa

Cuando el puesto lo permite, el teletrabajo puede mantener la actividad y reducir la exposición. Antes de adoptarlo, verifica que se cumplan las reglas sobre acuerdo, equipos y gastos. La guía sobre la ley de teletrabajo en Perú resume derechos y obligaciones de cada parte. A octubre de 2026 no encontramos una norma específica que habilite el trabajo remoto por esta emergencia; aplican las reglas generales de teletrabajo.

7. Si la operación debe detenerse

Si el evento impide continuar, no improvises. Primero evalúa medidas de menor impacto: reprogramar turnos, trabajo remoto, uso de descansos o vacaciones acordadas. Si la paralización es inevitable, revisa los requisitos y el procedimiento de la suspensión perfecta de labores. Consulta con un asesor laboral antes de aplicarla, porque exige cumplir condiciones y trámites. A octubre de 2026 no encontramos medidas laborales excepcionales del Ejecutivo: el D.S. 124-2026-PCM declara el estado de emergencia en distritos por peligro inminente (no es una norma laboral) y el MTPE instaló una comisión para evaluar los efectos en el empleo. Sobre las medidas que pueden aplicar los empleadores, revisa la nota de El Peruano.

8. Comunicación con el personal

Una buena comunicación reduce el riesgo y la incertidumbre. Establece:

  • Un canal oficial único (por ejemplo, un grupo o correo) con mensajes breves.
  • Qué se informará y con qué frecuencia.
  • Quién decide suspender o reanudar actividades.
  • Instrucciones claras: a dónde ir, a quién llamar y qué hacer si el acceso está cortado.
  • Un registro de las comunicaciones enviadas.

Checklist de preparación

  • Matriz IPERC actualizada con los peligros asociados a El Niño.
  • Plan de emergencia revisado y contactos vigentes.
  • Brigadas y equipos de emergencia verificados.
  • Simulacro con escenario de lluvia o inundación realizado y registrado.
  • Comité de SST convocado y acta firmada.
  • Medidas para personal de campo definidas (calor, lluvia, zonas anegadas).
  • Plan de traslado y rutas alternas comunicado.
  • Puestos aptos para trabajo remoto identificados.
  • Criterios de paralización y alternativas laborales revisados.
  • Canal de comunicación y responsables designados.
  • Evidencias archivadas (actas, registros, capacitaciones).

Conclusión

Prepararse para El Niño no requiere un sistema nuevo, sino aplicar con rigor el que la ley ya exige: identificar el peligro, controlar el riesgo, entrenar al personal y dejar evidencia. Cuanto antes se haga, menor será el costo de decidir bajo presión. Si necesitas ordenar la documentación y las comunicaciones con tu equipo, Laborum para empresas puede ayudarte a centralizar la gestión de tu personal.

Aviso: este contenido es informativo y no sustituye asesoría legal o de SST. Verifica las disposiciones vigentes y las medidas que emitan las autoridades.

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