Preguntas para verificar referencias laborales: el guion de la llamada
Guion completo para verificar referencias laborales por teléfono: preguntas de apertura, desempeño, la pregunta clave y cómo leer las respuestas del referente.
Tienes el formato listo, tienes el teléfono del referente y el candidato ya autorizó la verificación. Y aun así, cuando marcas el número, la conversación se vuelve incómoda: preguntas genéricas, respuestas de una sola palabra y una llamada de tres minutos que no te dice nada útil. La diferencia entre una verificación de referencias que aporta valor y una que es puro trámite no está en el formulario que llenas después, sino en cómo conduces la llamada mientras ocurre. Ese es el foco de este artículo: un guion completo, con las frases exactas que puedes usar, para que tus llamadas de verificación de referencias laborales dejen de ser un checklist incómodo y se conviertan en una conversación que realmente informa tu decisión.
Si todavía no tienes definido el documento donde vas a registrar esta información, revisa primero el formato y modelo de verificación de referencias laborales; ese artículo cubre qué campos completar y los resguardos legales antes de llamar. Aquí nos concentramos en la llamada en sí.
Antes de marcar: lo que necesitas tener listo
Un guion de llamada no compensa una preparación pobre. Antes de descolgar el teléfono, confirma que tienes:
- La autorización expresa del candidato para contactar a esa referencia puntual.
- El nombre completo y el cargo del referente, y su relación con el candidato (jefe directo, par, RRHH).
- El CV o la información que el candidato declaró sobre ese puesto, para poder contrastarla durante la llamada.
- Un espacio sin interrupciones de al menos 10 a 15 minutos; una llamada apurada se nota y reduce la disposición del referente a abrirse.
- El formato o la pauta de registro abierta y a la mano, para anotar en el momento y no reconstruir de memoria después.
Con esto resuelto, ya puedes seguir el guion.
El guion completo de la llamada de verificación de referencias
Divide la llamada en cinco bloques. No necesitas leerlos palabra por palabra —la conversación debe sonar natural—, pero sí seguir ese orden y cubrir cada objetivo.
1. Apertura y encuadre
El primer minuto define si el referente coopera o se pone a la defensiva. Preséntate, explica el motivo de la llamada y confirma que el candidato autorizó el contacto. Puedes decir algo como:
“Buenos días, mi nombre es [tu nombre] y llamo de [empresa]. Estamos en un proceso de selección y [nombre del candidato] nos dio tu contacto como referencia laboral; él/ella está al tanto de que te estoy llamando. ¿Tienes unos minutos para conversar sobre su paso por [empresa anterior]?”
Si el referente no tiene tiempo en ese momento, ofrece agendar: “Sin problema, ¿en qué horario te viene mejor que te vuelva a llamar?” Forzar la conversación cuando la otra persona está apurada casi siempre produce respuestas superficiales.
2. Verificación de datos duros
Antes de entrar en desempeño, confirma los datos objetivos que el candidato ya te dio. El objetivo aquí no es evaluar, es contrastar:
“Para confirmar los datos que tengo: [nombre del candidato] trabajó en el cargo de [cargo] entre [fecha de inicio] y [fecha de salida]. ¿Es correcto? ¿Podrías contarme brevemente cuáles eran sus principales funciones y a quién reportaba?”
Luego pregunta directamente por el motivo de salida, sin rodeos:
“¿Cuál fue el motivo de su salida de la empresa?”
Esta pregunta, hecha de forma directa y neutral, suele obtener respuestas más honestas que si la envuelves en cortesías. Anota la respuesta tal cual la dice el referente, sin interpretarla todavía.
3. Preguntas de desempeño
Aquí es donde el guion debe abrirse: usa preguntas abiertas y conductuales, no cerradas de sí/no. Ejemplos de transición:
“Ahora me gustaría entender un poco más sobre cómo se desempeñaba en el día a día. ¿Cómo describirías la calidad de su trabajo?”
“¿Puedes darme un ejemplo concreto de un proyecto o una situación donde haya destacado?”
“¿Y alguna situación donde haya tenido dificultades o donde su desempeño no cumplió con lo esperado?”
Pedir ejemplos concretos es la técnica más efectiva de este bloque: obliga al referente a salir de los adjetivos genéricos (“era muy bueno”, “responsable”) y a describir hechos verificables. Si la primera respuesta es vaga, repregunta: “¿Me puedes contar un caso específico donde eso se haya visto?“
4. La pregunta clave: ¿lo volverías a contratar?
Esta es la pregunta que más información concentra en la menor cantidad de palabras. Formúlala de manera directa, cerca del final de la conversación, cuando ya se generó cierta confianza:
“Una última pregunta, quizás la más importante: si tuvieras la oportunidad, ¿volverías a contratar a [nombre del candidato]?”
Presta atención no solo a la respuesta, sino a cómo la da. Un “sí, sin duda” inmediato es distinto de un “sí” seguido de un silencio de dos o tres segundos antes de justificarlo. Ese silencio suele ser tan informativo como la palabra en sí: puede indicar que el referente está eligiendo con cuidado qué decir, o que hay algo que preferiría no mencionar directamente. Si notas esa pausa o una respuesta tibia (“sí, en general sí” o “depende del rol”), profundiza con una pregunta de seguimiento:
“Entiendo, ¿hay algo puntual que te haga dudar o que deba tener en cuenta?”
Muchos referentes que no quieren dar una mala referencia directa —por relación personal o por política interna de la empresa— comunican su reserva a través del tono y las pausas, no de las palabras. Un reclutador con experiencia aprende a leer eso tanto como a leer la transcripción literal.
5. Cierre
Cierra agradeciendo el tiempo y dejando la puerta abierta por si necesitas confirmar algo después:
“Muchas gracias por tu tiempo y por la información, me ha sido muy útil. Si surge alguna duda adicional durante el proceso, ¿te podría volver a contactar?”
Termina la llamada anotando de inmediato tus impresiones generales (tono, disposición, coherencia de las respuestas) mientras la conversación está fresca en tu memoria.
Más de 20 preguntas listas para usar, agrupadas por lo que quieres descubrir
Además del guion base, ten a mano preguntas específicas según la competencia que necesites confirmar para el puesto.
Desempeño y calidad del trabajo
- ¿Cómo calificarías la calidad general de su trabajo?
- ¿Cumplía con los plazos y compromisos asignados?
- ¿Necesitaba supervisión constante o trabajaba con autonomía?
- ¿Qué tan rápido aprendía procesos o herramientas nuevas?
- ¿Cuál dirías que fue su mayor logro en ese puesto?
Trabajo en equipo
- ¿Cómo era su relación con el resto del equipo?
- ¿Tuviste que mediar algún conflicto en el que estuviera involucrado/a?
- ¿Cómo reaccionaba ante la retroalimentación o las críticas?
- ¿Colaboraba de forma proactiva con otras áreas?
Manejo de presión
- ¿Cómo se comportaba bajo plazos ajustados o carga alta de trabajo?
- ¿Puedes darme un ejemplo de una situación de crisis o urgencia que haya manejado?
- ¿Mantenía la calidad de su trabajo cuando había presión externa?
Integridad
- ¿Tuviste algún reparo respecto a su honestidad o manejo de información confidencial?
- ¿Asumía responsabilidad cuando algo salía mal, o tendía a evadirla?
- ¿Cumplía con las políticas internas de la empresa sin necesidad de supervisión?
Liderazgo (si el puesto lo requiere)
- ¿Tuvo personal a cargo? ¿Cómo describirías su estilo de liderazgo?
- ¿Cómo motivaba o desarrollaba a su equipo?
- ¿Delegaba de forma efectiva o le costaba soltar tareas?
- ¿Cómo tomaba decisiones difíciles que afectaban a su equipo?
No necesitas hacer las 20 en cada llamada: selecciona entre cinco y ocho según las competencias que definiste como críticas para el puesto. Si aún no tienes ese mapa de competencias por rol, te conviene revisar antes cómo aplicar la evaluación por competencias laborales, porque las preguntas de la llamada deberían alinearse con lo que ya evaluaste en la entrevista.
Señales de alerta en las respuestas
Durante la llamada, hay patrones que merecen atención adicional:
- Respuestas monosilábicas cuando el resto de la conversación fluye con normalidad.
- Cambios de tono notorios al pasar de datos duros a preguntas de desempeño.
- Elogios genéricos sin ejemplos, incluso después de repreguntar.
- Contradicciones entre lo que dice el referente y lo que declaró el candidato sobre el mismo periodo.
- Evasión repetida de la pregunta clave (“volvería a contratarlo, sí, bueno, depende…”).
Ninguna señal aislada es motivo automático de descarte, pero un patrón de dos o más señales en la misma llamada amerita verificar con una segunda referencia antes de decidir.
Preguntas que nunca debes hacer
Un guion de verificación de referencias debe mantenerse dentro de lo laboral. Evita, sin excepción, preguntas sobre:
- Vida personal, situación familiar o relaciones sentimentales.
- Estado de salud, embarazo o condiciones médicas.
- Estado civil, orientación sexual o religión.
- Afiliación sindical o política.
- Edad, salvo cuando sea estrictamente necesario para validar la fecha de ingreso.
Estas preguntas no aportan nada relevante al desempeño laboral, pueden constituir discriminación y exponen a tu empresa a un riesgo legal innecesario. Si un referente ofrece esta información sin que se la pidas, no la incluyas en tu evaluación del candidato.
Cómo detectar una referencia falsa o “arreglada”
Algunos candidatos coordinan de antemano con un amigo o familiar para simular una referencia laboral. Algunas pistas para detectarlo durante la llamada:
- El referente no puede dar detalles operativos básicos (nombre del área, sistema o herramientas que usaba el candidato, nombre de otros compañeros del equipo).
- Las respuestas suenan guionadas o excesivamente positivas sin matices, incluso ante preguntas sobre áreas de mejora.
- El número de contacto es un celular personal presentado como línea de la empresa, y no logras confirmar de forma independiente que esa persona trabaja ahí.
- Duda o titubea al confirmar el cargo o las fechas exactas, algo poco común en alguien que efectivamente supervisó a la persona.
Si algo de esto aparece, no descartes automáticamente al candidato: pide una referencia adicional, idealmente de otra empresa o etapa laboral, y contrástala.
El guion es una guía, no un libreto
Un buen guion de verificación de referencias no busca que suenes a robot leyendo un formulario por teléfono. Busca que no se te escape ningún punto importante mientras mantienes una conversación natural. Con práctica, dejarás de necesitar el guion palabra por palabra y lo internalizarás como una secuencia lógica: apertura, datos duros, desempeño, la pregunta clave, cierre. Si además ya construiste un proceso sólido de entrevistas antes de llegar a esta etapa, revisa el manual de entrevista de trabajo para reclutadores y cómo filtrar y evaluar candidatos: la verificación de referencias funciona mejor cuando es la última pieza de un proceso ya bien estructurado, no un parche al final.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto debería durar una llamada de verificación de referencias?
Entre 10 y 15 minutos suele ser suficiente para cubrir los cinco bloques del guion sin apurar al referente ni extender la conversación innecesariamente.
¿Qué hago si el referente solo quiere confirmar fechas y cargo, y no quiere hablar de desempeño?
Respeta esa decisión y no insistas. Es común en empresas con políticas internas restrictivas sobre referencias. Registra lo que sí pudiste confirmar y, si es posible, busca una segunda referencia más abierta a conversar.
¿Debo hacer las mismas preguntas a todos los referentes de un mismo candidato?
Las preguntas del bloque de datos duros y la pregunta clave sí deberían mantenerse iguales para poder comparar respuestas. Las preguntas de desempeño puedes ajustarlas según la relación que cada referente tuvo con el candidato.
¿Es mejor llamar por teléfono o enviar las preguntas por correo?
La llamada permite leer tono, pausas y dudas, información que un correo no transmite. Resérvalo para cuando el referente realmente no tenga disponibilidad para una llamada, y trátalo como un complemento, no como reemplazo del guion telefónico.
¿Qué hago si detecto que la referencia parece falsa?
No descartes al candidato solo por eso. Solicita una referencia adicional de otra etapa laboral y, si las dudas persisten, conversa directamente con el candidato para que aclare la situación antes de tomar una decisión final.