Ética al usar IA en tu CV y portafolio: qué puedes delegar y qué debes demostrar
Define qué tareas puedes apoyar con IA, conserva evidencia original, protege datos y demuestra en entrevista que los logros y proyectos sí son tuyos.
Puedes usar inteligencia artificial para ordenar ideas, detectar ambigüedades o ensayar una entrevista. No puedes delegarle la autoría de una experiencia que nunca tuviste, presentar un proyecto generado como prueba de una habilidad que no dominas ni compartir datos confidenciales para obtener una mejor redacción. La frontera ética no depende de si usaste una herramienta: depende de qué afirmas, qué evidencia conservas y qué puedes explicar o reproducir.
Este artículo no es una colección de prompts. Su propósito es darte un sistema para decidir qué uso es aceptable en tu CV y portafolio, cuándo informar la asistencia y cómo responder si un entrevistador pregunta por tu proceso.
Clasifica la tarea antes de abrir una herramienta
Divide el trabajo en cuatro niveles. La misma herramienta puede ser apropiada en uno y engañosa en otro.
1. Apoyo editorial
La IA mejora la forma sin cambiar el hecho: corregir ortografía, reducir una frase, ordenar secciones o señalar términos ambiguos. Tú proporcionas la experiencia y verificas cada palabra.
Ejemplo aceptable: entregas una descripción real de tu práctica y pides alternativas más breves. Después descartas cualquier verbo que exagere tu responsabilidad.
2. Exploración y retroalimentación
La herramienta propone preguntas, riesgos o estructuras que tú evalúas. Puede ayudarte a detectar que un caso no explica el resultado o que el portafolio carece de contexto. La decisión y la evidencia siguen siendo tuyas.
3. Producción asistida
La IA participa en una parte del producto: genera código inicial, una imagen, una tabla o un borrador que luego verificas y modificas. Aquí debes revisar reglas de la convocatoria, licencias, privacidad y expectativas de autoría. Si el proyecto busca demostrar precisamente la habilidad que delegaste, presentarlo sin contexto puede inducir a error.
4. Sustitución engañosa
La herramienta inventa logros, responde una evaluación prohibida, fabrica testimonios, altera comprobantes o produce un proyecto que presentas como realizado de forma independiente. Este uso no es defendible: falsea la evidencia que la empresa utiliza para decidir.
La clasificación evita respuestas simplistas como “usar IA es trampa” o “todo se permite porque la herramienta existe”. El criterio es la correspondencia entre tu afirmación y tu contribución real.
Aplica la prueba de demostración
Antes de incluir una frase en tu CV o un proyecto en el portafolio, responde:
- ¿Puedo explicar el problema original sin leer el resultado de la IA?
- ¿Puedo identificar qué decisiones tomé personalmente?
- ¿Puedo mostrar versiones o registros anteriores al resultado final?
- ¿Puedo defender por qué acepté o rechacé una sugerencia?
- ¿Podría repetir la parte esencial con herramientas permitidas durante una prueba?
- ¿La afirmación sería correcta si el reclutador conociera todo el proceso?
Si fallas en las preguntas 1, 2 o 6, no publiques todavía. Aprende, corrige o reduce la afirmación. Tal vez no debas decir “desarrollé un modelo”, sino “construí un prototipo asistido por IA, validé los datos de entrada y diseñé las pruebas A y B”. La precisión no te resta mérito; muestra criterio.
Revisa cómo demostrar habilidades de IA en tu CV sin inventar para convertir el conocimiento de herramientas en evidencia observable. Este artículo cubre la frontera ética de cualquier CV o portafolio, incluso cuando el cargo no es tecnológico.
Conserva una cadena de evidencia original
Un portafolio final sin proceso permite muchas interpretaciones. Conserva materiales que muestren cómo evolucionó tu trabajo:
- brief o problema recibido;
- notas, bocetos y decisiones iniciales;
- datos de prueba lícitos y su procedencia;
- versiones con fecha;
- instrucciones relevantes dadas a la herramienta;
- resultados que rechazaste y por qué;
- pruebas, revisiones y correcciones manuales;
- retroalimentación de usuarios, docentes o clientes;
- límites pendientes y errores conocidos.
No tienes que publicar toda esa cadena. Algunos archivos contienen información privada o confidencial. Prepara una versión segura: capturas anonimizadas, datos sintéticos, extractos autorizados o una explicación metodológica. Si no puedes mostrar el original, di por qué y enfócate en decisiones que puedas describir sin revelar información.
Una buena ficha de proyecto incluye “mi aporte”, “asistencia utilizada”, “validación” y “resultado”. La guía sobre qué incluir en un portafolio según tu carrera te ayudará a adaptar esta evidencia a diseño, datos, comunicación, ingeniería u otras áreas.
Protege datos personales y confidenciales
No pegues un CV completo, una base de clientes, evaluaciones de compañeros, historias clínicas, contratos o código reservado en una herramienta pública sin verificar las condiciones y contar con autorización. Reemplazar el nombre no siempre anonimiza: cargo, empresa, fecha y detalles del caso pueden volver a identificar a una persona. El perfil de riesgos de IA generativa del NIST recomienda gestionar riesgos de privacidad y uso de datos durante todo el ciclo de la herramienta, no solo al publicar el resultado.
Trabaja con la mínima información necesaria:
- elimina nombres, DNI, teléfonos, correos y direcciones;
- generaliza fechas y organizaciones cuando el detalle no sea necesario;
- reemplaza datos reales por ejemplos sintéticos;
- separa el contenido que pertenece a un empleador o cliente;
- revisa configuración de conservación, entrenamiento y acceso;
- no cargues nada que tu acuerdo de confidencialidad prohíba.
En Perú, la Ley N.° 29733 y su Reglamento aprobado por el Decreto Supremo N.° 016-2024-JUS regulan el tratamiento de datos personales. Su aplicación depende del contexto, la finalidad y los roles, por lo que esta guía no determina la base jurídica de un caso concreto. Como regla profesional, que una herramienta permita pegar información no significa que tengas derecho a hacerlo.
La guía de errores comunes en el CV también te ayudará a retirar datos innecesarios antes de compartir el documento con una plataforma o tercero.
Revisa hechos, cifras y voz
La IA puede producir una oración convincente y falsa. Verifica por separado:
- nombres de herramientas y certificaciones;
- fechas y duración de experiencias;
- métricas, porcentajes y tamaños de muestra;
- funciones que realmente asumiste;
- referencias, enlaces y normas citadas;
- términos técnicos que usarás en entrevista.
No aceptes una métrica porque “suena profesional”. Si no conservas una fuente o método, reemplázala por un resultado que sí puedas demostrar. “Mejoré la eficiencia en 40 %” necesita línea de base, periodo y cálculo. Si solo sabes que el equipo redujo pasos, describe el cambio sin inventar porcentaje.
Después revisa la voz. Lee el texto en voz alta y pregunta si podrías expresarlo de ese modo en una entrevista. Un CV lleno de palabras que no comprendes crea una deuda: cada frase puede convertirse en una pregunta.
Decide cuándo declarar la asistencia
No existe una regla universal que obligue a añadir “editado con IA” a cada corrección ortográfica. Sí hay situaciones en las que declarar es necesario o prudente:
- la convocatoria o institución lo exige;
- una prueba prohíbe expresamente herramientas externas;
- la IA produjo una parte sustantiva que el portafolio presenta como evidencia;
- el origen del contenido afecta licencias o derechos de terceros;
- omitirla haría creer razonablemente que realizaste una tarea que delegaste;
- te preguntan de forma directa por tu proceso.
La declaración debe ser específica. “Usé IA” aporta poco. Mejor: “Utilicé un asistente para generar casos de prueba iniciales; revisé manualmente cada caso, descarté los inválidos y escribí la implementación final”. Otra opción: “La imagen conceptual se generó con una herramienta; la dirección, selección, composición y adaptación son mías. No la presento como ilustración dibujada manualmente”.
Las orientaciones de UNESCO sobre IA generativa en educación e investigación enfatizan un enfoque centrado en las personas, la protección de datos y la validación humana. No son una regla laboral peruana ni resuelven cada convocatoria, pero ofrecen principios útiles para evitar que la automatización sustituya la responsabilidad.
Respeta las reglas de pruebas y postulaciones
Antes de una evaluación, pregunta qué está permitido. Hay pruebas que buscan cómo trabajas con IA y otras que intentan medir razonamiento o ejecución independiente. Usar una herramienta prohibida invalida la señal que la empresa intenta observar.
Si las reglas son ambiguas, formula una pregunta concreta: “¿Puedo usar documentación y un asistente de IA para revisar sintaxis, o esperan una solución sin herramientas externas?”. Conserva la respuesta. Si no contestan, adopta el criterio más conservador y explica tus supuestos al entregar.
No uses IA para suplantar presencia en una entrevista, generar respuestas en tiempo real de forma oculta o atribuirte la voz de otra persona. Prepararte con simulaciones antes de la conversación es distinto: tú sigues elaborando y comunicando la respuesta.
La guía cómo usar IA para buscar trabajo reúne usos prácticos. Aplica aquí el filtro ético: ningún prompt convierte un dato inventado en experiencia válida.
Prepárate para explicar el proceso en entrevista
Ensaya una respuesta de cuatro partes:
- Objetivo: qué problema resolvías.
- Uso: qué tarea concreta apoyó la IA.
- Control: cómo verificaste errores, privacidad y calidad.
- Autoría: qué decisiones y resultados son tuyos.
Ejemplo: “Necesitaba ensayar la clasificación de comentarios abiertos. Creé 30 respuestas sintéticas que no provenían de personas reales y usé una herramienta aprobada por mi institución para proponer categorías. Revisé cada asignación, fusioné dos categorías redundantes y calculé los conteos en una hoja separada. Mi aporte fue diseñar el esquema, validar casos y redactar conclusiones”. Si el proyecto utilizara comentarios reales, necesitarías autorización, minimización de datos, una herramienta aprobada y una revisión específica del riesgo de reidentificación antes de cargarlos.
Prepárate también para mostrar un error. Explicar una salida incorrecta y cómo la detectaste demuestra más criterio que afirmar que la herramienta siempre funcionó.
Una política personal de cinco líneas
Escribe una política que puedas aplicar a cualquier postulación:
- no inventaré experiencia, resultados ni referencias;
- no cargaré datos personales o confidenciales sin autorización y controles adecuados;
- conservaré evidencia de mi aporte y validación;
- respetaré las reglas de cada prueba;
- declararé la asistencia cuando sea requerida o cambie la percepción de autoría.
Revísala cuando cambies de herramienta o tipo de proyecto. La ética no consiste en rechazar tecnología, sino en mantener responsabilidad sobre lo que entregas.
Después de escribir tu política personal de cinco líneas, crea o actualiza tu perfil en Laborum y documenta qué tareas apoyaste con IA. Adjunta evidencia relevante para el puesto y postula únicamente a vacantes verificadas que correspondan a tu nivel actual, sin construir una identidad profesional que no puedas sostener frente a preguntas reales.
Fuentes consultadas
- Congreso de la República: Ley N.° 29733, Ley de Protección de Datos Personales
- ANPD: Reglamento de la Ley de Protección de Datos Personales, D. S. N.° 016-2024-JUS
- NIST: perfil de riesgos de IA generativa
- UNESCO: Guidance for generative AI in education and research
- OECD: AI Principles